Charlemos sobre la Materia Prima
— ¿Qué diferencia hay entre un sombrero de Lana Extra Fina y uno de 100% Pelo de Conejo?
Es una de las preguntas que más me hacen en el taller, y la respuesta corta es que depende del tipo de presencia y tacto que estés buscando.
Si eliges Lana Extra Fina, vas a sentir un sombrero con cuerpo, firmeza y esa estructura clásica tradicional. Es un material noble, resistente y perfecto si buscas una pieza robusta para el uso continuo.
Ahora, cuando pasamos al 100% Pelo de Conejo, entramos de lleno en la cúspide de la alta sombrerería. A diferencia de lo que ocurre en la industria, donde se suele hablar de las famosas "X" (como 4X, 5X o 10X) para indicar distintos porcentajes de mezcla que varían según cada fabricante, en el taller nos gusta hablar con total transparencia: no trabajamos mezclas a medias, nos enfocamos en el 100% Pelo de Conejo puro. Lo primero que vas a notar al tocarlo es una suavidad casi sedosa y una ligereza increíble. Aunque es un fieltro más liviano en la cabeza, su fibra es muchísimo más densa y tupida. Eso le da un acabado fino, elegante y una caída impecable.
— He leído que el pelo de conejo "dura toda la vida", ¿significa que la forma nunca se mueve?
Esa es una gran duda y me gusta ser muy transparente con esto. Un sombrero no es de concreto; es una prenda viva.
Decir que el pelo de conejo dura décadas no significa que su forma sea intocable. El uso diario, la calidez de tus manos y la presión de tus dedos cuando te lo pones o te lo quitas le van a ir dando un carácter propio.
La verdadera magia del 100% pelo de conejo es que su fibra es prácticamente indestructible: no se rompe, no se degrada ni se vuelve quebradiza con los años. Si después de un tiempo de uso sientes que ha perdido su horma original, simplemente se horma nuevamente en un taller mas fácilmente . Le aplicamos vapor, lo trabajamos en la horma de madera y lo dejamos impecable de nuevo. Se puede restaurar las veces que sea necesario.